Basados en la tendencia mundial, una mujer “Curvy” se caracteriza por su figura de volumen acentuado y curvas bien definidas, que en conjunto armonizan con la proporción de su cuerpo. Generalmente, de aspecto natural y que no pretende hacer apología a la obesidad; por lo contrario, procura moldear y tonificar mejor su figura con el fin de adoptar un estilo de vida saludable y atractivo que rompe con los estereotipos preconcebidos en el concepto de belleza.